Una vida orgánica. ¿Es posible vivir sin generar basura?

La historia de esta joven neoyorquina está dando la vuelta al mundo. Lauren Singer, con tan sólo 23 años, ha creado una nueva filosofía de vida: vivir sin generar residuos. ¿Cómo es esto posible? ¿Quieres conocer su historia?

Lauren Singer vive sin generar residuos
Con el objetivo de concienciar a una sociedad rodeada de basura, creó un blog, “Trash is for Tossers”, donde mostraba su filosofía de vida y daba a conocer los cambios y productos que ha ido creando.

Lauren, una joven estudiante de Medio Ambiente, lleva dos años sin generar residuos. Esta idea comenzó al apreciar la gran cantidad de envases y basura que se generaba al cabo del día. Empezó entonces a cambiar ciertos hábitos, con esfuerzo y mucha disciplina.

Hacer la compra y elegir productos a granel, evitar tickets y facturas, nada de bolsas ni plástico, cambió los cepillos de dientes de plástico por otros de madera, sus productos de limpieza y belleza pasaron a ser hechos a mano con elementos naturales, lo que quiere decir ¡sin químicos! La mejor parte viene cuando la joven confiesa tener ahora una vida mucho más feliz y saludable.

Vida orgánica

Lauren solo ha encontrado beneficios en esta nueva vida:

  • Ahorro de dinero. Compra a granel, lo que supone un precio mucho inferior al de la comida envasada.
  • Compra ropa de segunda mano, mucho más barata.
  • Vende su ropa usada.
  • Utiliza sus propios recipientes, frascos y tarros.
  • Una alimentación mucho más saludable.
  • Como consecuencia, una vida más feliz.

Con el objetivo de concienciar a una sociedad rodeada de basura, creó un blog, “Trash is for Tossers”, donde mostraba su filosofía de vida y daba a conocer los cambios y productos que ha ido creando. De esta forma llegó a rechazar una oferta de trabajo como gerente de Sustentabilidad para el Departamento de Protección Medioambiental de Nueva York para crear su propia empresa, The simply Co, donde vende los productos que ha aprendido a hacer durante estos años.

Bea Johnson abrió la veda de este modo de vida en 2006. Casada y con hijos, convirtió lo que parecía ser una obsesión en todo un boom medioambiental. Desde entonces no ha producido ni un kilo de residuos. Parece surrealista, pero más lo son las toneladas de basura que se generan al día en todo el mundo. ¿Alguien se ha parado a pensar a dónde van?

Mientras tanto, algunas personas, como estas heroínas ambientales, levantan el mundo que otros pisamos, pero en el que todos vivimos.

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