Los 10 rasgos que nos permitirán detectar rápidamente a un estafador

En cualquier parte del mundo laboral -y personal-, habrá personas que tratarán de aprovecharse de las buenas prácticas de mucha gente para conseguir sus objetivos y lograr el mayor beneficio posible. En muchas ocasiones resultará difícil detectar quién nos está vendiendo la moto y engañando. Es por ello que en este post se va a hacer un recorrido por las principales características que suele presentar la mayor parte de timadores para poder actuar a tiempo.

detectar a un estafador
iempre nos encontraremos con personas que tratarán de recurrir al engaño para conseguir un mayor número de ventas.

Cualquier empresa en funcionamiento tiene un objetivo claro y fundamental: conseguir un beneficio económico a través de la venta de sus productos y/o servicios. La mayor parte de emprendedores lo tratarán de lograr de la manera más honesta posible. Sin embargo, hay otro perfil de empresarios -e incluso asalariados- que recurrirán a la manipulación y a las malas prácticas para ampliar sus beneficios de manera rápida pero poco ética.

Siempre nos encontraremos con personas que tratarán de recurrir al engaño para conseguir un mayor número de ventas. A simple vista es difícil detectar y localizar si realmente estamos ante un timador que solo trata de estafarnos para él alcanzar sus objetivos. Sin embargo, estos embusteros casi siempre cuentan con un conjunto de rasgos similares que nos permiten reconocerlos con más facilidad. Si descubres a alguien que cuenta con todas estas características -o muchas de ellas-, debería iluminarse en tu cerebro enseguida una luz roja que te avise del tipo de persona con el que te encuentras.

Aquí exponemos un conjunto de cualidades que mejor definen a los estafadores para poder localizarlos a tiempo:

  • Falta de empatía. No les importa lo que digan ni piensen los demás. Nunca va a ponerse en la piel de otras personas porque siempre pensará que su punto de vista es el más adecuado y el mejor en cada momento. Además, su carácter frío le impide querer saber lo que quieren o piensan los demás, tratando a todo el mundo como meros objetos para conseguir sus objetivos.
  • En relación a lo anterior, se tratan de personas muy egocéntricas, cerradas en sí mismas que solo se interesan de los que les pasa a ellos mismos. De hecho, en cualquier conversación resultará muy típico ver cómo ellos solo hablan de sus cualidades, su experiencia…, en resumen, de ellos mismos.
  • Aunque no lo pueda parecer, se van a mostrar muy seguros y nada dubitativos durante su engaño. Están tan centrados en alcanzar su meta que los nervios y las inseguridades no entran dentro de sus planes.
  • No piden perdón ni muestran señales de arrepentimiento, ya que ellos piensan que siempre tienen la razón y nunca se equivocan. De hecho, en muchas ocasiones esperan ser ellos los que reciban las disculpas oportunas.
  • Tienen una increíble capacidad de expresión y comunicación. Gracias a ella pueden convencer fácilmente a cualquier persona de una u otra situación. Además, con su facilidad de palabra, se pueden inventar fácilmente argumentos y tienen la capacidad de dar respuestas rápidas a cualquier pregunta, queja u otra situación por parte de sus “víctimas”.
  • Hablan de mucho y saben de poco. Casi siempre se las dan de entendidos en numerosos temas, pero a la hora de la verdad son pocos los conocimientos que realmente poseen. Eso sí, engañar y “cautivar a su presa” lo saben hacer a la perfección.
  • Se trata de alguien competitivo, que trata de conseguir sus objetivos por todos los medios para conseguir llegar a la primera posición en cualquier aspecto personal y/o profesional.
  • Si hay una palabra que mejor define a estas personas es “manipulación”. Van a intentar mover todos los hilos posibles y darte mil explicaciones, razones y excusas -en muchas ocasiones absurdas- para que les compres un producto, para que confíes en ellos o para que te unas a su empresa. En las conversaciones van a desviar la atención hacia los temas que a ellos les interesan, cambiando de asunto con muchísima facilidad. Incluso lo llegan a hacer con tanta soltura que esa manipulación puede parecer imperceptible para sus víctimas.
  • Si no les das la razón y te niegas a hacer lo que ellos te proponen, se enfadan e incluso pueden llegar a resultar un poco agresivos. Eso sí, si accedes rápidamente a sus propuestas, se van a mostrar muy simpáticos y agradables, lo que se conoce como “un lobo con piel de cordero”.
  • Pero, sobre todo, son mentirosos por naturaleza. El engaño es su forma de vida y prácticamente todo su negocio se basa en ella. No son honrados y tratarán de estafar a todo el que se ponga en su camino si con ello logran sus principales objetivos.

Es probable que en tu carrera profesional -o en tu vida personal- te hayas encontrado con una persona que reúna varias de estas características. Ante la situación de encontrarnos con una persona así, lo mejor es evitar el contacto con él/ella y no relacionarnos -ni personal ni profesionalmente- con él, pues sabemos o intuimos cuáles son sus pretensiones y las vías que utiliza para alcanzar sus fines. ¿Tú te has encontrado con alguien con estos rasgos? ¿Qué características reunía?

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